¿Cuál de los dos me conviene?
El Express resuelve el orden y la geografía: qué ver cada día, en qué orden y sin cruzar la ciudad dos veces. Es para quien ya ha viajado por su cuenta, improvisa bien y solo quiere el esqueleto resuelto para volver a lo suyo.
El Completo te acompaña el día entero: dónde comer, cómo llegar a cada sitio, qué hacer si el plan no apetece y qué saltarte si el día se tuerce. Es para un primer viaje a Japón, o para cuando vas con gente a la que no quieres hacer perder el día.
Si dudas, coge el Completo. Puedes comparar los dos con el ejemplo del Express y el ejemplo del Completo: son el mismo día de la misma ciudad, contado de las dos maneras.
¿En qué se diferencia esto de un itinerario gratis de internet?
En que el de internet está escrito para todo el mundo y este está escrito para ti. Un itinerario gratuito de catorce días no te sirve si viajas nueve, si vas con un bebé, si odias madrugar o si tu presupuesto no da para ryokan. Nosotros partimos de tus datos, no de un molde.
¿Reserváis vosotros los hoteles y los trenes?
No. Te decimos qué reservar, dónde y cuándo hacerlo, pero las reservas las haces tú directamente. Así no pagas comisiones ni dependes de nadie si necesitas cambiar algo.
¿Y si el itinerario no me convence?
Nos lo dices y lo ajustamos. En el plan Completo la revisión está incluida. Si aun así consideras que no te hemos dado lo prometido, te devolvemos el dinero: preferimos perder una venta antes que dejarte con algo que no vas a usar.
¿Con cuánta antelación debería pedirlo?
Cuanto antes mejor, sobre todo si viajas en temporada alta (marzo–abril por los cerezos y octubre–noviembre por el otoño). Hay alojamientos y experiencias que se agotan con meses de margen, y un buen plan no sirve de nada si llega tarde para reservar.
¿Cómo lo recibo?
Por correo electrónico, en un documento que abres en el móvil sin instalar ninguna app ni crear ninguna cuenta.
El texto se lee sin conexión. Lo que sí necesita datos son los enlaces a Google Maps, y precisamente por eso cada sitio lleva además su nombre en japonés y su dirección: si te quedas sin cobertura, enseñar esos caracteres a cualquiera por la calle funciona igual de bien. Y con los mapas de Google descargados antes de salir, tampoco los necesitas.
¿Sirve si ya he estado en Japón?
Sí, y de hecho es donde más se nota. Si ya hiciste la ruta clásica, el trabajo consiste en llevarte a sitios que no aparecen en la primera página de resultados.