TabiPlan

Itinerario personalizado · Plan Express

Japón en 10 días
para Marta y David

Fechas: 12 – 21 de octubre de 2026 Entrada: Tokio (Haneda) Salida: Osaka (Kansai) Ritmo: equilibrado Base: Shinjuku · Kioto centro · Namba
TabiPlan Itinerario Express 0 de 10 abiertos Quiero el mío
Estás viendo el Express, 19 € El mismo viaje contado día a día completo —dónde comer, cómo llegar a cada sitio, qué hacer si el plan no apetece— está en el Completo →
Antes de seguir

Si es tu primer viaje a Japón, o viajas con niños o con gente mayor, este no es el tuyo. Coge el Completo.

Qué es esto

Este es un itinerario de muestra del plan Express, 19 € IVA incluido. Marta y David no existen: es un ejemplo hecho para que veas exactamente qué recibes. Las rutas, los horarios y los precios son reales; los viajeros, no. Nunca publicamos el itinerario de un cliente.

Cubre los mismos diez días y las mismas ciudades que el ejemplo del Completo, para que puedas comparar los dos formatos y decidir cuál te sirve.

Empieza por aquí

Qué resuelve el Express

El orden y la geografía. Qué ver cada día, en qué orden y sin cruzar la ciudad dos veces. Lo demás lo decides tú sobre la marcha, que es justo lo que querías.

Las costumbres —cómo se reza, cómo se entra en un onsen, cómo se pide en una máquina— están explicadas en Los gestos, que es pública y gratuita. Léela antes de salir.

La cuenta del JR Pass

Para esta ruta concreta, no compensa. Estos son los trayectos que el pase os cubriría:

  • Tokio → Kioto en Shinkansen: unos 14.170 ¥
  • Kioto → Nara, ida y vuelta el día 8: unos 1.440 ¥
  • Kioto → Osaka en la línea JR Kioto: 580 ¥

Suman 16.190 ¥ por persona. El pase de 7 días en clase Ordinary cuesta 53.000 ¥ desde el 1 de octubre de 2026, y vuestro viaje empieza el 12. Comprando los billetes sueltos os ahorráis 36.810 ¥ cada uno, unos 201 € al cambio de agosto de 2026.

Dos cosas más, por si acaso. El pase vale 7 días seguidos y vuestro viaje son 10, así que ni siquiera cubriría el viaje entero. Y el tren de Namba al aeropuerto de Kansai lo opera Nankai, que es una compañía privada: no entra en el pase aunque lo llevarais.

Y por si lo veis en algún sitio: hasta hace poco costaba 50.000 ¥, y la web oficial mantiene un tiempo ese precio para quien reserve con antelación. Aunque lo consigáis, la conclusión no cambia.

Ir directo a un día

Día a día

Vuestros diez días

Día 1

Llegar y no hacer nada

Lunes 12 de octubre · Shinjuku

Hoy solo tenéis que llegar a un sitio y cenar cerca. El día entero cabe en dos trenes y diez minutos andando, y está pensado exactamente así.

Haneda monorraíl + Yamanote · 45 min Shinjuku 10 min andando Omoide Yokocho
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Llegada a Haneda
45 min hasta Shinjuku · Monorraíl cada 5 min

Monorraíl hasta Hamamatsucho y cambio a la línea Yamanote: todo señalizado en inglés y sin pasar por ninguna taquilla si lleváis la Suica en el móvil.

Vuestro hotel en Shinjuku · Calculad 1 h desde el aeropuerto

Veinte minutos de siesta como mucho: si os dormís ahora, mañana estaréis despiertos a las tres de la madrugada.

Omoide Yokocho
10 min andando desde el hotel · Puestos desde las 17:00

Un callejón de barras de seis asientos que es lo que queda del mercado negro de la posguerra: en cuatro metros cuadrados hay más Japón que en muchos sitios que veréis esta semana.

Lo que casi nadie mira

Shinjuku es la estación con más tránsito de pasajeros del mundo y tiene tantas salidas que equivocarse de una puede dejaros a un kilómetro largo del hotel, con la maleta y recién aterrizados. Antes de salir del andén, buscad el nombre de vuestra salida, no el número: los números cambian de criterio según el nivel y las líneas, los nombres no.

Aviso del día

Muchos puestos de Omoide Yokocho solo aceptan efectivo. Sacad 5.000 ¥ sueltos en el cajero del aeropuerto, que es el más fácil de usar de todo el viaje.

La puerta de escape
El mirador gratuito del Ayuntamiento

Si en vez de faltaros energía os sobra, subid al Gobierno Metropolitano de Tokio: dos torres con mirador arriba, a quince minutos andando de la estación, abiertas hasta tarde, sin entrada y sin reserva. Se sube en ascensor directo y se baja cuando uno quiere. En un viaje donde casi todo lo alto se paga y se reserva con semanas, esto no es ni lo uno ni lo otro, y por eso encaja justo el día que llegáis sin fuerzas para decidir nada.

Día 2

El Tokio que esperabais

Martes 13 · Shibuya · Harajuku

Cuatro minutos de tren por la mañana y a partir de ahí todo andando, siempre hacia el sur. No vais a tener que volver a mirar el metro hasta la noche.

Shinjuku 4 min · Yamanote Meiji 5 min andando Harajuku paseo Omotesando 20 min andando Shibuya
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Santuario Meiji
09:30 · 1 h 15 min · Entrada libre

Cien mil árboles donados y plantados a mano en 1920: todo lo que veis es un bosque artificial diseñado para que dentro de trescientos años parezca natural.

Takeshita-dori
30–40 min · Tiendas 10:00–20:00

Salís del bosque y en cinco minutos estáis en trescientos cincuenta metros de crepes, disfraces y música a todo volumen: ese contraste es lo más Tokio que hay.

Omotesando
45 min de paseo

Una avenida arbolada donde casi cada edificio es de un arquitecto distinto y famoso; no hace falta entrar en ninguna tienda para que merezca la pena.

Cruce de Shibuya
1 h · Siempre abierto · Mejor al anochecer

Hasta tres mil personas cruzan a la vez y nadie choca con nadie; vedlo dos o tres veces, porque la primera vais mirando dónde pisáis.

Shibuya Sky
17:15 · 1 h 15 min · Última entrada 21:20

Una azotea abierta a 230 metros sin cristales en el borde: subid con margen y veréis la ciudad de día, el cielo cambiando y las luces encendiéndose. Arriba hace bastante más viento y frío que abajo, así que en octubre llevad manga larga.

Lo que casi nadie mira

El torii gigante de la entrada al Meiji está hecho con ciprés de más de mil años traído de Taiwán, y es de los mayores de Japón en madera maciza. La gente pasa por debajo mirando el móvil o el mapa. Parad un segundo antes de cruzarlo y miradlo desde abajo: la escala solo se entiende desde ahí, no en la foto.

Aviso del día

Shibuya Sky hay que reservarlo con antelación: es la entrada que más se agota de Tokio y la franja del atardecer, que es la que os hemos puesto, es la primera que desaparece. Sin reserva no se sube, y no hay taquilla que lo resuelva ese mismo día.

La puerta de escape
Shimokitazawa

A dos paradas de tren hay un barrio de callejas por las que no cabe un coche, tiendas de ropa usada y locales de música en sótanos. No tiene nada monumental que ver, y ese es justamente el motivo para ir: se entra donde apetece y no hay lista que cumplir ni cola que hacer.

Día 3

El único día que hay que madrugar

Miércoles 14 · Asakusa · Toyosu

Dos saltos largos de metro y, entre uno y otro, cuatro siglos de diferencia. Es el día con más kilómetros bajo tierra y el único con hora fija por la mañana.

Shinjuku 35 min · metro Senso-ji al lado Nakamise 40 min · metro teamLab
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Senso-ji
08:00 · 1 h 30 min · Recinto siempre abierto · Gratis

El templo más antiguo de Tokio, fundado en el año 645: a las ocho hay silencio, incienso y campanas, y a las once es una marea en la que no se puede ni caminar.

Nakamise-dori
45 min largos · Puestos desde las 9:00

Doscientos cincuenta metros de puestos que llevan siglos ahí porque los peregrinos también querían comer algo: desayunad aquí unos ningyo-yaki recién hechos.

teamLab Planets
13:00 · 2 h · Taquillas gratuitas en la entrada

Se entra descalzo y se camina dentro de las obras, con agua hasta la rodilla y peces de luz que se dispersan al acercaros: pasar de un templo del siglo VII a esto en cuarenta minutos de metro es el salto más Tokio del viaje.

Lo que casi nadie mira

Delante del templo hay un pebetero de bronce con incienso ardiendo y gente alrededor haciéndose gestos raros. No es humo decorativo: la costumbre es echárselo con la mano hacia la parte del cuerpo que uno quiere curar, la cabeza si le duele, la rodilla si le falla. Casi todos los turistas le hacen la foto y pasan de largo. Acercaos y hacedlo.

Aviso del día

teamLab Planets hay que reservarlo y exige pantalón que se pueda remangar por encima de la rodilla: nada de vestidos largos ni monos, porque hay suelos de espejo. Se deja todo en las taquillas, calcetines incluidos.

La puerta de escape
Bajaos en la tercera parada, sin mirar cuál es

Meteos en la línea Yamanote, contad tres estaciones y salid sin mirar cuál es. Es circular, así que se vuelve con el mismo tren desde el mismo andén y no hay manera de acabar lejos. Lo que aparece al salir de una estación cuyo nombre no os suena de nada es un barrio corriente, con su supermercado y sus bicicletas mal aparcadas, y ese suele dejar mejor recuerdo que media lista de imprescindibles.

Esto es el otro producto

Así se ve este mismo día en el Completo

Lo que hay dentro no forma parte del Express: es el día 3 tal y como se entrega en el plan Completo, sin recortar nada.

Día 3

El día que os vais a acordar de nosotros

Miércoles 14 · Asakusa · Toyosu

Hoy hay que poner el despertador a las siete, y sabemos perfectamente lo que estáis pensando. Aguantad. Es el único día del viaje que os lo pedimos, y a media mañana vais a entender por qué.

Shinjuku 35 min · metro Senso-ji al lado Nakamise 40 min · metro teamLab
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08:001 h 30 min
Senso-ji
2-3-1 Asakusa, Taito · Recinto siempre abierto · Templo 6:00–17:00 · Gratis · Baños junto a la pagoda

En el año 628, dos hermanos pescaban en el río Sumida y sacaron en la red una figurilla dorada. La devolvieron al agua. Volvió a aparecer. La devolvieron otra vez, y otra vez volvió. El jefe de su aldea entendió lo que aquello significaba, convirtió su propia casa en templo y dedicó el resto de su vida a cuidarla.

Mil cuatrocientos años después, ese templo recibe más de treinta millones de visitantes al año. Aquella aldea de pescadores es ahora Tokio.

Y la estatua nunca se ha vuelto a ver. El monje que fundó el templo en el 645 decidió, tras un sueño, ocultarla para siempre. Sigue ahí dentro. Nadie la ha mirado en trece siglos.

Por eso os hemos hecho madrugar. A las once esto es una marea y no se puede ni caminar. A las ocho hay silencio, huele a incienso y se oyen las campanas. Es el mismo sitio y no se parecen en nada.

Algo que hacer, no solo mirar

Sacad un omikuji: se agita un bote metálico, sale un palito con un número y en el cajón de ese número está vuestra suerte, con traducción al inglés. Aviso: el Senso-ji tiene fama de repartir bastantes malas. Si os toca, se ata a las barras de al lado y ahí se queda. Que cada uno saque el suyo y comparadlos. Cuesta 100 ¥ y es el mejor recuerdo del viaje.

Lo que casi nadie mira

La linterna roja gigante de la puerta Kaminarimon pesa unos 700 kilos. Poneos justo debajo y mirad hacia arriba: tiene tallado un dragón de madera en la base que no se ve desde ninguna otra posición. Todo el mundo le hace la foto de frente y se lo pierde. Vosotros no.

Y una cosa que conviene saber

Casi todo lo que veis es reconstrucción: los bombardeos de marzo de 1945 arrasaron el templo entero y lo levantaron de nuevo con donaciones de gente corriente. Hoy es un símbolo del renacimiento del país. Solo unas puertas laterales sobrevivieron: si veis madera oscura y muy gastada, eso sí es original. Merece la pena tocarla.

10:3045 min largos
Nakamise-dori
250 metros hasta el templo · Puestos 9:00–19:00 aprox.

Doscientos cincuenta metros de puestos entre la puerta y el templo, y una de las calles comerciales más antiguas de Japón. No es un montaje para turistas: lleva siglos ahí porque los peregrinos que venían a rezar también querían comer algo y llevarse un recuerdo. Exactamente lo que vais a hacer vosotros.

Ahora sí, desayunad aquí. Pedid ningyo-yaki: bizcochitos rellenos de pasta de judía dulce, hechos delante de vosotros en moldes con forma de pagoda o de paloma. Salen calientes y cuestan unos 200 ¥.

Norma local

En Japón no se come andando, y aquí se aplica en serio. Cada puesto tiene su zona para pararse. Si compráis algo, quedaos ahí hasta terminarlo. Nadie os dirá nada, pero se nota mucho, y notarlo vosotros ya os hace mejores viajeros que la mayoría.

13:002 h · RESERVADO
teamLab Planets
6-1-16 Toyosu, Koto · 9:00–22:00 · Taquillas gratuitas en la entrada

Pasáis de un templo de mil cuatrocientos años a esto en cuarenta minutos de metro. Ese salto es lo más Tokio que vais a hacer en todo el viaje.

No es un museo donde se mira: se entra descalzo y se camina dentro de las obras. Hay una sala con agua hasta la rodilla donde nadan peces de luz que se dispersan cuando os acercáis, y otra con suelo de espejo y miles de orquídeas colgando que bajan hasta rozaros la cabeza. No hay cuadros ni carteles. Es puramente físico.

Importante y muy práctico: pantalón que se pueda remangar por encima de la rodilla. Nada de vestidos largos ni monos, porque hay suelos de espejo. Dejad todo en las taquillas, incluidos los calcetines.

Algo que hacer aquí

En la sala del agua, quedaos quietos treinta segundos sin moveros. Los peces de luz vuelven a acercarse y os rodean. Casi todo el mundo la cruza andando y se pierde lo mejor.

Por qué va por la tarde

Es interior. Si el día 3 amanece lloviendo, este es el plan que no se estropea. Y después de madrugar, apetece justo esto: sentarse a mirar sin tener que decidir nada.

17:00

Hoy habéis empezado a las ocho. No hemos puesto nada más a propósito. Volved al hotel, dormid una siesta o quedaos por el barrio sin plan.

Si os queda cuerda: el río Sumida a la caída del sol está a diez minutos de Asakusa, y desde el paseo se ve el Skytree encenderse. Es gratis y es de las mejores estampas de Tokio. Pero solo si os apetece.

Permiso para rendirse

Si a las cuatro de la tarde estáis fundidos, saltaos lo del río sin pensarlo dos veces. El plan de mañana no depende de esto en absoluto, y llegar descansados a Tsukiji vale más que una foto. Nadie os va a preguntar si lo hicisteis todo.

Dónde comer, a mediodía
La apuesta2.000–2.600 ¥

Daikokuya Tempura

Fríen tempura en el mismo sitio desde 1887. Pedid el tendon: cuenco de arroz con la tempura encima y salsa oscura por arriba.

Cola de 20–30 min. Nosotros la haríamos.

Sin cola1.000–1.800 ¥

Owariya

Soba tradicional a cinco minutos del templo. Tranquilo, rápido y la mitad de precio.

Si no queréis parar200–600 ¥

Puestos de Nakamise

Menchi-katsu, melonpan recién hecho, dango de tres colores.

La puerta de escape
¿Y si hoy no apetece nada de esto?

Pasa, y no es un fracaso. Llueve, estáis cansados o simplemente hoy no. Este día se puede tirar entero sin romper nada: solo hay que mover la reserva de teamLab desde su web, que admite cambio de fecha.

Bajaos en la tercera parada, sin mirar cuál es

Coged la línea Yamanote, contad tres estaciones y salid. Sin buscar nada. Los barrios normales de Tokio, donde no hay un solo turista, son de lo mejor del viaje y nadie los planifica. Volver es tan fácil como coger el mismo tren.

Un baño público de barrio

No un onsen turístico: un sentō, el baño de toda la vida donde va la gente del barrio. En Asakusa hay varios y cuestan unos 550 ¥. Es el Japón cotidiano, con abuelos que llevan cincuenta años yendo cada tarde. Leed antes la sección de onsen en «Los gestos».

Karaoke a las cuatro de la tarde

Vosotros dos solos, una cabina y una hora. De día cuesta la mitad, unos 500 ¥ por persona, y traen la bebida a la habitación. Suena ridículo. Es la anécdota que vais a contar al volver.

Hoy habéis visto salir el sol en un templo de mil cuatrocientos años
y por la tarde habéis caminado sobre agua entre peces de luz.
Ningún otro día del viaje va a ser tan raro como este.

El Completo añade lo que el Express deja fuera a propósito: restaurantes con nombre y precio, trayectos con línea y minutos, la historia de cada parada y tres puertas de escape en vez de una.

Ver el Completo entero, 29 € →

Día 4

Vuestro día

Jueves 15 · Tsukiji · Kappabashi · Ginza

El día que más se mueve: cuatro barrios encadenados y vuelta al punto de partida. Salid con las manos libres, porque a mediodía empezaréis a cargar cosas.

Shinjuku 25 min · metro Tsukiji 20 min · Hibiya Kappabashi 20 min Ginza 25 min Shinjuku
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Mercado exterior de Tsukiji
09:30 · 2 h · Abre a las 5:00 · Muchos puestos cierran a las 13:00

Cuatrocientos puestos en callejuelas estrechas, muchos en manos de la tercera o cuarta generación de la misma familia y casi todos especializados en una sola cosa que hacen perfecta.

Kappabashi
12:00 · 1 h 30 min · 9:00–17:00 · Muchas tiendas cierran los domingos

Ochocientos metros de calle donde compran los cocineros de Tokio: si os lleváis un solo objeto del viaje, que salga de aquí.

Ginza
15:30 · 1 h 30 min · Tiendas 10:00–20:00

No venís a comprar: venís a bajar al sótano de los grandes almacenes, que es donde está lo bueno.

Golden Gai
19:00 · Bares desde las 20:00

Seis callejones con más de doscientos bares diminutos, cada uno con su tema y su clientela fija: es el último trozo del Tokio antiguo que queda en pie en el centro.

Lo que casi nadie mira

Ginza se llama así porque aquí estuvo la ceca de la plata: gin es plata y za era el gremio que tenía el monopolio de acuñarla, instalado en este terreno a principios del siglo XVII. El barrio más caro de Japón lleva literalmente el nombre del sitio donde se fabricaba el dinero, y no hay un solo cartel que lo explique.

Aviso del día

Si compráis un cuchillo en Kappabashi, va en la maleta facturada, nunca en cabina. En el control de seguridad os lo quitan y no hay discusión posible: es un objeto de treinta o cuarenta euros que se pierde entero por no haberlo pensado antes de hacer la maleta.

La puerta de escape
Yanaka, el barrio que no bombardearon

Un barrio del noreste que se libró de los bombardeos y también del urbanismo que vino después: casas de una y dos plantas, una calle comercial que sigue funcionando para el vecindario y un cementerio viejo lleno de gatos. Está a veinte minutos y se recorre entero en un par de horas sin plan ninguno. Es el sitio al que casi todo el mundo dice que habría dedicado más tiempo.

Día 5

Doscientos ochenta kilómetros por hora

Viernes 16 · Tokio → Kioto

Hoy el trayecto es el plan. Dos horas y cuarto sentados y, nada más bajar, cinco minutos de cercanías hasta la primera montaña del viaje.

Estación de Tokio 2 h 15 min · Shinkansen Kioto 5 min · JR Nara Fushimi Inari
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Shinkansen a Kioto
10:30 · 2 h 15 min · Unos 14.170 ¥ · Salidas cada 10 min

Línea Tōkaidō, tren Nozomi o Hikari: salen cada diez minutos, así que si perdéis uno hay otro enseguida. Asientos D o E para ver el Fuji.

Llegada a Kioto y check-in
13:00 · 1 h

Dejad las maletas y salid ligeros: Kioto se anda mucho, y el cambio de ritmo respecto a Tokio se nota nada más salir de la estación.

Fushimi Inari
15:30 · 2 h · Abierto 24 horas · Entrada libre

Unos diez mil torii naranjas subiendo la montaña; no hace falta llegar a la cima, porque a los treinta o cuarenta minutos de ascenso ya estaréis prácticamente solos y ese tramo es el bueno.

Lo que casi nadie mira

Quedaos en el andén mirando cómo limpian el tren antes de subir. Un equipo entero entra, gira todos los asientos, recoge, barre y sale en cuestión de minutos, con el tiempo tan medido que forma parte del horario. Al empezar y al terminar hacen una reverencia al tren. Es gratis, dura lo que dura la espera y explica el país mejor que muchos museos.

Aviso del día

Si vuestra maleta pasa de 160 cm sumando las tres dimensiones, en el Shinkansen hay que reservar asiento con espacio para equipaje. Es gratis, pero hay que pedirlo en la taquilla al comprar el billete, y desde 2023 lo aplican en serio.

La puerta de escape
Fushimi Inari de noche

El santuario no cierra nunca y los torii quedan iluminados, así que si al bajar del tren solo os apetece ducharos y cenar, pasadlo a cualquier otra noche del bloque de Kioto. Subir a oscuras, con el túnel naranja vacío y el bosque sonando alrededor, no es la misma visita más tarde: es otra distinta. Llevad la linterna del móvil, porque a partir del primer tramo la iluminación se espacia y el sendero sigue subiendo.

Día 6

El Kioto de las postales

Sábado 17 · Higashiyama

Un autobús al principio y se acabó el transporte: el resto es una sola cuesta abajo de unos ocho kilómetros. Lo único que hay que acertar hoy es el calzado.

Kioto centro 15 min · bus 100 o 206 Kiyomizu-dera andando Sannenzaka andando Gion 10 min Pontocho
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Kiyomizu-dera
09:00 · 1 h 30 min · 6:00–18:00 · Entrada 500 ¥

Una plataforma de madera a trece metros del suelo, encajada en la ladera con ciento setenta pilares de ciprés y sin un solo clavo; la estructura actual es de 1633 y sigue igual.

Sannenzaka y Ninenzaka
10:45 · 1 h 30 min con paradas · Tiendas 9:00–18:00

Dos calles empedradas protegidas como conjunto histórico, donde ni los carteles ni las máquinas expendedoras pueden romper la estética: es el paseo más bonito de Kioto y se hace solo.

Gion
15:00 · 2 h · Mejor al atardecer

El barrio de las geiko y las maiko, donde al encenderse los farolillos podéis ver a alguna yendo deprisa a una cita: no son figurantes, van trabajando.

Lo que casi nadie mira

Al final de la cuesta aparece una pagoda de cinco pisos que sale en prácticamente todas las fotos de Kioto que habéis visto. Tiene nombre y es un templo aparte, el Hokan-ji, y casi nadie que la fotografía llega a saber cómo se llama ni entra. Se puede subir a los primeros pisos por muy poco dinero y desde dentro se ve la estructura de madera por la que sigue en pie.

Aviso del día

En los callejones privados de Gion los carteles prohíben a los turistas tanto entrar como hacer fotos, y anuncian una multa de hasta 10.000 ¥. No es una ley municipal: es una norma de la asociación de vecinos, puesta después de años de maiko perseguidas para una foto. En las calles públicas —Hanamikoji, Shirakawa— sí se puede fotografiar, pero se pide permiso antes. Se puede mirar; no se puede molestar.

La puerta de escape
Nanzen-ji y el Camino del Filósofo

Es sábado en la zona más visitada de Japón, así que si al llegar a Kiyomizu veis colas y se os quitan las ganas, cambiad de ladera. En Nanzen-ji hay un acueducto de ladrillo del XIX cruzando el recinto de un templo zen: es una imagen que no encaja y precisamente por eso se queda. De ahí arranca un canal que se puede seguir a pie un par de kilómetros bajo los árboles, con una fracción de la gente.

Día 7

El día tranquilo (a propósito)

Domingo 18 · Arashiyama · centro

Quince minutos de tren para salir de la ciudad y veinte para volver. Entre medias no hay nada que coger ni ninguna hora que cumplir, y eso es intencionado.

Kioto 15 min · JR Sagano Arashiyama andando Tenryu-ji 20 min · vuelta Nishiki
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Bosque de bambú de Arashiyama
09:00 · 45 min · Abierto siempre · Entrada libre

Un sendero de unos cuatrocientos metros entre cañas de veinte metros que se cierran por encima y filtran la luz en verde; a mediodía solo se oye a la gente, y por eso vais a las nueve.

Tenryu-ji
10:00 · 1 h · 8:30–17:00 · Solo jardín 500 ¥

El jardín es de 1339 y conserva su trazado original, el más antiguo de Japón: está pensado para verse sentado desde el edificio, no para recorrerlo deprisa.

Mercado Nishiki
15:00 · 1 h 30 min · 9:00–18:00

Cinco calles cubiertas y unos ciento treinta puestos funcionando desde el siglo XIV: es donde se ven los ingredientes que hacen distinta a la cocina de esta ciudad.

Lo que casi nadie mira

En el Tenryu-ji estáis mirando lo único viejo que queda. El templo se ha incendiado y reconstruido varias veces a lo largo de los siglos, y los edificios que veis son bastante recientes; el jardín, en cambio, conserva el trazado del siglo XIV. Es al revés de lo que uno supone: aquí lo permanente es el estanque y lo efímero han sido las paredes.

La puerta de escape
Un onsen de verdad, a media hora

Kurama y Kibune quedan media hora al norte, subiendo por un valle estrecho. Hay baños termales al aire libre mirando al bosque, y el propio trayecto en tren ya justifica la tarde. Se va y se vuelve sin dormir fuera, y es lo que mejor funciona cuando el cuerpo pide parar de verdad. Leed antes la sección de onsen en Los gestos: hay unas cuantas normas que es mejor llevar aprendidas de casa.

Día 8

Mil doscientos ciervos sueltos

Lunes 19 · Excursión a Nara

Salís de Kioto y volvéis a dormir a Kioto, así que hoy no se toca la maleta. Cuarenta y cinco minutos de tren y, a partir de la estación, todo el día se hace a pie y en un radio muy corto.

Kioto 45 min · JR Nara Parque de Nara 20 min andando Todai-ji andando Naramachi
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Tren a Nara
09:30 · 45 min · Cada 30 min · Unos 720 ¥ por trayecto

Sale de la misma estación en la que dormís y va directo, sin transbordos: es el único desplazamiento largo de la jornada.

Parque de Nara
10:30 · 1 h · Abierto siempre · Galletas 200 ¥

Quinientas hectáreas de parque abierto en pleno centro, con los ciervos circulando entre la gente como un vecino más y sin valla ninguna de por medio.

Todai-ji
11:30 · 1 h 30 min · 8:00–17:00 · Entrada 800 ¥

Un pabellón de madera levantado para guardar un solo objeto: el Buda de bronce del año 752 que hay dentro, y que costó prácticamente todo el metal disponible del país.

Naramachi
14:30 · 1 h 30 min · Tiendas 10:00–17:00 · Muchas cierran los lunes

El barrio de comerciantes al sur del parque, de fachadas estrechas y casas muy largas hacia dentro, donde el ruido del día se apaga de golpe.

Lo que casi nadie mira

Estos ciervos están protegidos como monumento natural, y una vez al año se les cortan las astas en una ceremonia pública que se remonta al periodo Edo: se hacía para que no se hirieran entre ellos ni a la gente, y se sigue haciendo. Cae en octubre, justo en vuestras fechas, pero los días concretos cambian cada año. Vale la pena mirar el calendario cuando os acerquéis al viaje: si coincide, es lo mejor que vais a ver ese día.

Aviso del día

Los ciervos van a por cualquier papel que asome de un bolsillo: billetes de tren, folletos y mapas incluidos. Se los comen literalmente. Guardadlo todo antes de entrar al parque, no después de que uno os haya arrancado el billete de vuelta a Kioto de la mano.

La puerta de escape
Uji

Veinte minutos al sur de Kioto, en la dirección contraria. Allí se cultiva té desde hace unos ochocientos años, pero lo que casi nadie sabe es que Uji es el escenario de los últimos capítulos del Genji monogatari, considerada la primera novela de la historia: hay un museo dedicado solo a esos capítulos. Se recorre entero en una tarde.

Día 9

Donde Kioto susurra, Osaka grita

Martes 20 · Kuromon · Dotonbori

Cambio de ciudad con la mañana entera de margen y, desde que soltáis la maleta, todo encadenado a pie: mercado, galería cubierta y canal, uno detrás de otro.

Kioto 30 min · JR Osaka 15 min · metro Kuromon 10 min andando Shinsaibashi 5 min Dotonbori
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Kioto → Osaka
11:00 · 30 min · Cada pocos minutos · 580 ¥

Línea JR Kioto, treinta minutos y sin complicaciones.

Mercado Kuromon
14:00 · 1 h 30 min · 9:00–18:00 · Los mejores puestos recogen a partir de las 16:00

Casi seiscientos metros de mercado cubierto con doscientos años de historia, donde se come de pie y en la calle, delante del puesto que lo cocina.

Shinsaibashi
16:00 · 1 h · 11:00–20:00

Una galería comercial cubierta de casi un kilómetro que conecta el mercado con Dotonbori: plan perfecto si llueve y última oportunidad de compras.

Dotonbori
18:00 · Siempre abierto · Mejor de noche

Un canal, un puente y una pared de neones gigantes compitiendo por llamar la atención; el cartel de Glico lleva ahí desde 1935 y es la foto de Osaka.

Lo que casi nadie mira

Dotonbori es el nombre de un hombre. Yasui Doton se metió a abrir este canal por su cuenta a principios del siglo XVII y murió en el asedio de Osaka antes de terminarlo; lo acabaron sus parientes y le pusieron su nombre. Todo el mundo se hace la foto en el puente sin saber que está sobre la obra inacabada de alguien que no llegó a verla.

Aviso del día

No cojáis el Shinkansen para el trayecto Kioto–Osaka: cuesta el triple, ahorra diez minutos y os deja en Shin-Osaka, más lejos del centro. Es de los errores más caros y más comunes del viaje, y se comete en la taquilla, en diez segundos, por coger la cola equivocada.

La puerta de escape
Shinsekai, el barrio que se quedó en 1912

Un barrio levantado para una exposición universal a principios del siglo XX que se quedó congelado ahí: torre propia, carteles apilados unos sobre otros y precios de otra década. Está a diez minutos en metro de Dotonbori y es la capital indiscutible del kushikatsu. Donde va a cenar la gente de Osaka cuando no le apetece pagar precio de escaparate.

Día 10

La vuelta

Miércoles 21 · Vuelta a casa

Un solo trayecto y una sola hora que importa: la de facturación. Todo lo que hagáis antes de coger ese tren lo decidís vosotros.

Namba 34 min · Nankai Rapi:t Aeropuerto de Kansai
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Según la hora de vuestro vuelo

Con un vuelo de tarde hay tiempo de sobra para desayunar tranquilos y dar una última vuelta; los grandes almacenes junto a la estación de Namba abren a las diez.

Al aeropuerto de Kansai
34 min en el Rapi:t · Rapi:t 1.670 ¥ · Airport Express 970 ¥

El Rapi:t lleva asiento reservado y hace el trayecto en 34 minutos; el Airport Express cuesta solo el billete y tarda algo más. Los dos salen de Namba, y conviene plantarse allí con tres horas de margen sobre la hora del vuelo.

Lo que casi nadie mira

Kansai está construido sobre una isla artificial en mitad de la bahía y, desde que abrió, se hunde. No es un rumor: estaba previsto que ocurriera, se mide, y la terminal se apoya sobre columnas que se pueden ajustar en altura para volver a nivelar el edificio según cede el fondo marino. Mientras esperáis a facturar, estáis dentro de una obra que se corrige a sí misma.

La puerta de escape
Umeda Sky Building

Si os sobra la mañana entera: dos torres unidas por arriba con una plataforma circular a la que se sube en una escalera mecánica suspendida en el vacío, que es la mitad de la gracia. Abre por la mañana temprano y está a un paso de la estación de Umeda. Se despacha en menos de una hora, así que cabe antes del tren al aeropuerto sin tocar el margen de las tres horas.

Antes de salir

Una última cosa

Este itinerario resuelve el orden y la geografía. Lo que no cuenta es cómo se comporta uno allí: cómo se reza en un santuario, cómo se entra en un onsen sin meter la pata, cómo se pide en una máquina de tickets.

Todo eso está en Los gestos, que es pública y gratuita. Leedla antes de salir: son diez minutos y se nota desde el primer día.

¿Quieres que además te resolvamos dónde comer cada día, cómo llegar a cada sitio y qué hacer cuando el plan no apetece? Eso es el plan Completo.

Este era el de otra persona.
El tuyo lo escribimos con tus fechas.

Nos cuentas cuántos días tienes, con quién viajas y qué te apetece. Te lo devolvemos en 72 h.