Las nueve regiones · Chubu
Chubu · 中部
Está justo entre Tokio y Kioto, y casi todo el mundo pasa de largo. Pueblos con tejado de paja, barrios de samuráis intactos y los Alpes japoneses de verdad.
No te lo pierdas
Chubu es el centro del país: nueve prefecturas que van del mar de Japón al Pacífico, con los Alpes japoneses en medio.
Es la región más variada de todas. En la costa norte, Kanazawa y su marisco; en el interior, montaña de tres mil metros, valles que se cierran medio año y pueblos que parecen de otro siglo; en la costa sur, Nagoya, el Fuji por su cara menos fotografiada y los campos de té de Shizuoka.
Y está en medio de todo: el shinkansen entre Tokio y Kioto la atraviesa. La mayoría de la gente pasa por encima sin bajarse, y eso es justamente lo que la mantiene tranquila.
Qué ver
Hay un circuito clásico que casi se hace solo: Kanazawa, Shirakawa-go y Takayama, unidos por autobús.
La ciudad que se salvó de los bombardeos, así que su casco histórico sigue en pie. Tiene el Kenroku-en, uno de los tres jardines más famosos de Japón, un barrio de casas de samurái con muros de barro y dos barrios de casas de té donde todavía trabajan geishas. Y marisco del mar de Japón en su mercado.
Un pueblo de casas gassho-zukuri, con tejados de paja tan empinados que parecen manos juntas rezando. Están hechas sin un solo clavo y esa inclinación es puro cálculo: aquí caen metros de nieve. No hay entrada ni monumento concreto; el pueblo es la visita.
En pleno valle de Hida, con un casco antiguo de casas de comerciante de madera oscura donde hoy hay destilerías de sake, tiendas de miso y talleres. Sus dos festivales, en abril y octubre, sacan carrozas con marionetas mecánicas del siglo XVII.
Uno de los pocos castillos originales que quedan en Japón, no reconstruido: madera negra sobre un foso, con los Alpes al fondo. Es la puerta natural a la montaña de Nagano.
Tres cordilleras de más de tres mil metros. La ruta alpina de Tateyama las cruza combinando autobús, funicular y teleférico, y de abril a junio pasa entre paredes de nieve de varios metros. En invierno, Hakuba y Nozawa son de las mejores estaciones de esquí del país.
La cuarta ciudad de Japón y el nudo ferroviario de la región. No es un destino turístico en sí, pero tiene una cocina propia con nombre y apellidos, y es donde se cambia de tren para casi todo lo demás.
Qué es de aquí
Montaña por un lado y dos mares por otro: aquí cada valle tiene su plato.
Miso dulce con setas y cebolleta, servido sobre una hoja seca de magnolia y puesto a asar en una parrilla de carbón en tu mesa. La hoja no arde y perfuma la pasta mientras se calienta. Nació porque en invierno la comida se congelaba y hacía falta fuego fuerte para descongelarla.
La carne de la zona de Takayama, a la altura de las más famosas de Japón. En el casco antiguo se vende en formato de calle: sushi de ternera sobre una galleta de arroz, o bollos al vapor rellenos, para comer andando.
Tiene nombre propio y gira toda alrededor del miso rojo, más oscuro y salado que el del resto del país. De ahí salen el cerdo empanado bañado en miso, la anguila servida en tres formas distintas en el mismo cuenco, y unos espaguetis con salsa espesa y pimienta que no se parecen a nada italiano.
Kanazawa produce casi todo el pan de oro de Japón, y lo ha llevado hasta el absurdo delicioso: hay helados cubiertos enteros con una lámina de oro. Es comestible, no sabe a nada y es de las fotos más repetidas de la ciudad.
Kanazawa vive de la artesanía desde hace siglos: laca, cerámica kutani y trabajos con oro. Y toda la región es zona de sake, porque el agua de montaña y el arroz de Niigata dan algunos de los mejores del país.
Lo que casi nadie sabe
La inclinación imposible de las casas de Shirakawa-go no es un capricho: en ese valle caen metros de nieve y un tejado plano se hundiría. Están construidas sin clavos, atadas con cuerda de paja, para que la estructura ceda un poco con el peso en vez de partirse.
El tejado se rehace cada treinta o cuarenta años, y lo hace el pueblo entero en un día.
Si ves una esfera de ramas de cedro colgando de un alero, ahí dentro hacen sake. Se llama sugidama y se cuelga verde cuando empieza la fermentación del año.
Según se seca va cambiando a marrón, y ese color indica cuánto ha madurado el sake nuevo. Es un calendario colgado en la puerta.
Cuándo ir
Es la región con más diferencia entre estaciones de todo Japón: hay carreteras que directamente cierran medio año.
El festival de Takayama a mediados de abril y la apertura de la ruta alpina de Tateyama, con sus paredes de nieve. Los cerezos llegan tarde a la montaña.
Temporada altaLa escapada del calor: en los Alpes se está fresco cuando abajo hay 35 grados. Es la temporada de senderismo y la única en que se sube a las cumbres.
El otro festival de Takayama, en octubre, y el momiji bajando por los valles. Probablemente la mejor época para el circuito de Kanazawa y Shirakawa-go.
Temporada altaShirakawa-go nevado es la imagen que todo el mundo busca, y hay noches concretas en que lo iluminan. Esquí en Hakuba y Nozawa. Algunos accesos de montaña cierran.
Cómo se llega y cómo se recorre
Kanazawa está a dos horas y media de Tokio en shinkansen directo. Takayama, en cambio, se llega cambiando en Nagoya.
Y hay una pieza que no es de tren: Shirakawa-go solo se alcanza en autobús. La línea que une Kanazawa, Shirakawa-go y Takayama es de una compañía privada, va bastante llena y conviene reservar con antelación.
Ese detalle es el que descoloca a mucha gente que llega con un pase de tren pensando que le cubre todo. El circuito clásico se hace en tres días: Kanazawa, autobús a Shirakawa-go, autobús a Takayama y salida hacia Nagoya o Tokio.
Para bajar de Tokio o subir desde Kioto sí cuenta. Pero el autobús de Shirakawa-go se paga aparte lleves lo que lleves.
Hay pases regionales que cubren la zona alpina y algunos incluyen ese autobús, que es lo que suele salir mejor si te quedas por aquí. Haz la cuenta con tu ruta.
Sobre los datos de esta página. Los tiempos de tren están verificados en agosto de 2026 y cambian con los horarios.
Las fechas de apertura de la ruta alpina de Tateyama varían cada año según la nieve, y la altura de las paredes también. Compruébalo en su web oficial antes de contar con ello.
Y con tus fechas
Qué días de montaña, en qué orden y con qué autobuses reservados. Y si el circuito no te cabe, qué se puede quitar sin que pierda sentido.
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