Las nueve regiones · Kyushu
Kyushu · 九州
La isla del sur es donde nació el ramen que conoce todo el mundo, donde el suelo hierve y por donde entró en Japón todo lo que venía de fuera durante dos siglos de aislamiento.
No te lo pierdas
Kyushu son siete prefecturas en la más meridional de las cuatro islas grandes.
Es tierra volcánica, y eso lo explica casi todo: hay más aguas termales que en ningún otro sitio de Japón, el suelo es fértil, el clima es subtropical y la comida es más grasa, más contundente y más salada que en el norte.
Y fue siempre la puerta de entrada. Durante los dos siglos en que Japón se cerró al mundo, Nagasaki era la única rendija abierta. Por ahí entraron los portugueses, los holandeses, el pan, el bizcocho y buena parte de lo que hoy parece japonés de toda la vida.
Qué ver
La isla se recorre en círculo desde Fukuoka. Cabe entera en poco más de una semana.
La ciudad más grande de la isla y una de las más cómodas de Japón: playa, montaña y aeropuerto a diez minutos del centro en metro. Su gracia son los yatai, decenas de puestos de comida que se montan cada tarde junto al canal y se desmontan de madrugada.
Una ciudad en cuesta sobre una bahía, con historia doble: fue la única ventana de Japón al exterior durante el aislamiento, y también la segunda ciudad bombardeada en 1945. Tiene un barrio chino, iglesias del siglo XIX y un museo de la paz duro y necesario.
La mayor concentración de agua termal de Japón. Beppu es puro vapor: columnas saliendo de los tejados de la ciudad, baños de arena caliente en la playa y ocho estanques de colores llamados «infiernos», que son para mirar y no para meterse. Yufuin, al lado, es más pequeño y elegante.
Un volcán activo con una de las calderas más grandes del mundo: tan enorme que dentro hay pueblos, carreteras y campos de cultivo. Cuando la actividad lo permite, se sube hasta el borde del cráter y se ve el humo salir del agua turquesa.
Una ciudad frente a un volcán que echa ceniza casi a diario, a un ferry de distancia. Los vecinos barren la ceniza como aquí se barre el polen. Es de los sitios más extraños y más impresionantes del país.
Una garganta estrecha de paredes de basalto por la que se rema en barca bajo una cascada. Según la mitología, aquí se escondió la diosa del sol en una cueva y dejó el mundo a oscuras.
Qué es de aquí
Siglos de comercio con China, Corea, Portugal y Holanda dejaron una cocina que no se parece a la del resto de Japón.
Nació en Fukuoka y desde ahí ha conquistado el mundo. Caldo de hueso de cerdo hervido durante horas hasta quedar blanco y espeso, con fideos finísimos y rectos. Se pide el punto de cocción del fideo, y se puede pedir una segunda ración de fideos para el caldo que queda.
De Nagasaki, y con fecha de nacimiento: 1899. Lo inventó un cocinero chino inmigrante para dar de comer barato y abundante a los estudiantes de su comunidad. Fideos, cerdo, marisco y verduras salteados y terminados en caldo. Su restaurante sigue abierto.
Las otras dos banderas de Fukuoka. El motsunabe es una olla de casquería con col y cebollino que suena peor de lo que está. Y el mentaiko son huevas de abadejo curadas y picantes, que se comen sobre arroz o dentro de casi cualquier cosa.
Carne de caballo cruda en láminas finas, con jengibre y salsa de soja. Es la especialidad de Kumamoto y una de las cosas que más sorprende a quien llega. Es magra, dulce y no sabe a lo que uno espera.
En Beppu hay hornos públicos donde metes una cesta con verduras, huevos o marisco y los cuece el vapor que sale de la tierra. Tardan minutos y saben ligeramente a mineral.
La castella es un bizcocho denso y dulce que trajeron los portugueses en el siglo XVI y que hoy es el recuerdo típico de Nagasaki. Y Arita, en Saga, lleva cuatro siglos haciendo la porcelana más famosa de Japón.
Lo que casi nadie sabe
Los yatai —barracas de madera con taburetes, cortinas y sitio para ocho— desaparecieron de casi todo Japón a lo largo del siglo XX. En Fukuoka sobrevivieron.
Cada tarde se montan decenas junto al canal, se cena hombro con hombro con desconocidos y de madrugada se desmontan y la acera queda vacía, como si no hubiera pasado nada.
El Sakurajima está enfrente de la ciudad y entra en erupción con frecuencia. No es un espectáculo excepcional: es la rutina. Cae ceniza sobre los coches y las aceras.
El ayuntamiento reparte bolsas amarillas para recogerla, y hay partes meteorológicos que informan de hacia dónde va a soplar la ceniza ese día.
Cuándo ir
Los inviernos son suaves y los veranos, duros. La primavera llega antes que en ningún otro sitio del país.
Los cerezos florecen aquí primero, a veces a mediados de marzo. Temperatura ideal y la caldera del Aso en verde.
La mejor épocaCalor y humedad fuertes, y es la zona de Japón con más riesgo de tifón. En julio, Fukuoka celebra su festival de carrozas a la carrera.
Estable, seco y con el color llegando a las montañas de Kumamoto y Oita. La mejor época para el circuito completo de la isla.
La mejor épocaSuave comparado con el resto del país, y la mejor temporada para las aguas termales: meterse en un baño al aire libre con frío fuera es media experiencia.
Cómo se llega y cómo se recorre
Fukuoka está a cinco horas de Tokio en shinkansen y a dos en avión. La mayoría vuela.
Dentro de la isla hay una red de trenes propia bastante buena que une Fukuoka, Nagasaki, Kumamoto y Kagoshima. Lo que no llega en tren es el interior: el Aso, las montañas de Kuju y los pueblos termales de Kurokawa piden coche o autobús.
Y el aeropuerto de Fukuoka está a dos paradas de metro del centro, que es de los accesos más cómodos de todo Japón.
El nacional solo compensa si vienes desde Tokio en tren y encadenas trayectos largos. Si vuelas y te mueves por la isla, no.
Hay varios pases de JR Kyushu —de toda la isla o solo del norte— que cuestan una fracción del nacional. Haz la cuenta con tu ruta antes de comprar nada.
Sobre los datos de esta página. Los tiempos están verificados en agosto de 2026 y cambian con los horarios.
El acceso al cráter del monte Aso depende de la actividad volcánica y se cierra sin previo aviso cuando sube el nivel de alerta. Compruébalo el mismo día en la web oficial del parque antes de subir, y ten un plan alternativo.
Y con tus fechas
Qué orden lleva el círculo de la isla, qué días necesitan coche y qué hacer si el Aso está cerrado el día que te tocaba subir.
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