Cuándo ir a Japón · Cuánto se camina
Y el calor. Un día de veinte mil pasos en llano se lleva bien; doce mil subiendo, en agosto, te dejan sin tarde.
Lo que no mide un contador de pasos
Todos los itinerarios se miden en kilómetros o en pasos, y esa es justo la medida que no importa.
Dos templos pueden estar a seiscientos metros en el mapa y tener cuatrocientos escalones entre medias. En una pantalla se ven pegados; con las piernas, no.
Los tres factores que de verdad deciden si un día se puede cumplir son el desnivel, el calor y la hora a la que empiezas. Ninguno de los tres sale en un mapa.
Los que suben de verdad
Están en todos los itinerarios y casi ninguno avisa de lo que son.
Kioto
El sendero de toriis sube el monte Inari entero. Mucha gente llega pensando en «hacerse la foto» y se encuentra con una subida de dos horas largas.
Y aquí está el truco que casi nadie sabe: arriba del todo no hay vista. Está todo arbolado. El mirador bueno es Yotsutsuji, más o menos a mitad de camino. Subir hasta ahí y darse la vuelta te ahorra hora y media y no te pierdes nada.
Kioto · Higashiyama
El templo está en las colinas del este y se llega subiendo la cuesta Kiyomizuzaka. Después, las callejuelas de Sannenzaka y Ninenzaka son también cuestas empedradas, y con lluvia resbalan.
Hazlo al revés que todo el mundo: empieza arriba, en el templo, y baja por las cuestas hacia Gion. La misma ruta, sin subir nada, y de paso llegas al templo temprano y con menos gente.
Norte de Kioto
Esta no engaña a nadie: es una ruta de montaña entre dos pueblos, con tramos de escalera de piedra bastante duros. Pero aparece en los itinerarios como «excursión de medio día» junto a cosas que son un paseo.
Si la haces, que sea el plan del día. No lo encadenes con otro templo por la tarde.
El factor que lo multiplica todo
Esta es la parte que de verdad se subestima. No es que en agosto haga calor: es que el mismo plan deja de ser el mismo plan.
No es una exageración: hay quien ha estado a punto de sufrir un golpe de calor subiendo Fushimi Inari en verano. Si viajas en julio o agosto, el itinerario tiene que llevar menos cosas. No las mismas con más ganas: menos.
Cómo se reparte
Después de un día de escaleras, el siguiente va en llano. Kioto tiene de sobra para alternar: Higashiyama sube, el centro y Arashiyama no.
A primera hora hace menos calor, hay menos gente y las piernas están enteras. Un templo en cuesta a las cinco de la tarde de agosto es otra cosa.
Muchas rutas se pueden hacer al revés. Higashiyama es el ejemplo claro: empezar arriba y bajar hacia Gion, en vez de subir desde Gion.
Nadie hace seis paradas en Kioto con calor. Y las que sobran no se disfrutan: se atraviesan.
Un día de barrio, mercado y sentarse. No es perder el tiempo: es lo que permite que los otros dos se cumplan.
Sobre las cifras de esta página. Los escalones y el desnivel de Fushimi Inari están tomados de varias fuentes coincidentes, y el número de escalones es aproximado: nadie los cuenta igual, porque hay varios senderos.
Kiyomizu-dera y Kurama no llevan cifra a propósito. Sabemos que uno está en cuesta y el otro es montaña, pero no hemos encontrado una medida fiable de cuánto suben, y preferimos decirlo así antes que poner un número que suene bien.
Y con tus fechas y tu ritmo
Repartimos el esfuerzo según cuándo viajas y con quién: si vas en agosto, con niños o con gente mayor, el itinerario no lleva lo mismo. Y cada día trae una alternativa para cuando el plan no apetece, y permiso para rendirse cuando toca.
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